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Cómo prepararse para coronariografía con calma

Una coronariografía suele indicarse cuando se necesita una respuesta precisa sobre el estado de las arterias coronarias. Es normal que, al recibir la indicación, surjan dudas sobre el ayuno, los medicamentos o la recuperación. Saber cómo prepararse para coronariografía permite llegar al hospital con menos incertidumbre y ayuda al equipo médico a realizar el estudio en las condiciones más seguras posibles.

La preparación no es idéntica para todos. Depende de la razón del estudio, la función de los riñones, los medicamentos que toma, si vive con diabetes y si la coronariografía podría convertirse en un tratamiento, como una angioplastia. Por eso, las indicaciones de su cardiólogo y del hospital siempre tienen prioridad sobre cualquier recomendación general.

¿Qué es una coronariografía y por qué requiere preparación?

La coronariografía, también llamada angiografía coronaria, es un estudio invasivo que permite observar con detalle las arterias que llevan sangre al corazón. A través de un catéter muy delgado, habitualmente introducido por la arteria de la muñeca o, en algunos casos, de la ingle, se administra medio de contraste y se toman imágenes con rayos X.

Su objetivo es identificar estrechamientos, obstrucciones u otras alteraciones en las arterias coronarias. Puede solicitarse por dolor de pecho, resultados anormales en pruebas cardiacas, falta de aire asociada con esfuerzo, antecedentes de infarto o antes de ciertos tratamientos. Si se encuentra una obstrucción relevante, a veces es posible realizar una angioplastia y colocar un stent durante el mismo procedimiento. Esta posibilidad explica por qué una preparación ordenada es tan relevante.

Cómo prepararse para coronariografía: los días previos

Antes de programar el procedimiento, el cardiólogo revisará su historia clínica, síntomas, alergias, estudios previos y tratamientos actuales. Lleve resultados recientes de electrocardiogramas, ecocardiogramas, pruebas de esfuerzo, tomografías, análisis de laboratorio y cualquier alta hospitalaria relacionada con el corazón. Aunque muchos estudios pueden consultarse de forma digital, tenerlos disponibles evita retrasos y permite tomar decisiones con mayor precisión.

También se suelen solicitar análisis de sangre, en especial para valorar la función renal, los niveles de hemoglobina, las plaquetas y la coagulación. El medio de contraste se elimina principalmente por los riñones, por lo que conocer su funcionamiento permite planear medidas de protección cuando son necesarias. Tener enfermedad renal no significa que no pueda realizarse una coronariografía, pero sí requiere una estrategia individualizada.

Informe con claridad si ha tenido reacciones alérgicas al contraste yodado, medicamentos, látex o anestésicos. Una alergia previa no siempre impide el estudio, pero puede requerir preparación con medicamentos específicos o ajustes en el protocolo. También comunique si existe posibilidad de embarazo, si tiene asma, enfermedad tiroidea, anemia, antecedentes de sangrado o cirugías vasculares.

Medicamentos: no suspenda nada por cuenta propia

Uno de los errores más frecuentes es dejar de tomar medicamentos porque se piensa que podrían interferir con el estudio. Algunos tratamientos sí deben modificarse, pero suspenderlos sin indicación puede aumentar el riesgo de presión arterial descontrolada, arritmias, trombosis o elevación de glucosa.

Los anticoagulantes y antiagregantes, como aspirina, clopidogrel, warfarina, apixabán, rivaroxabán o dabigatrán, merecen especial atención. El plan depende de por qué los usa, su riesgo de sangrado y la probabilidad de realizar una intervención. En ciertos casos se mantienen; en otros, se ajustan temporalmente. La decisión debe ser exclusiva de su cardiólogo.

Si usa medicamentos para diabetes, informe el nombre, dosis y horario. Puede ser necesario ajustar insulina u otros fármacos por el ayuno. En particular, algunos medicamentos requieren una pausa temporal alrededor del uso de contraste o del periodo sin alimentos, pero el momento exacto varía según su función renal y el protocolo hospitalario. Llegar con una lista escrita de todos sus medicamentos, incluidos suplementos y remedios herbales, es una medida sencilla y muy útil.

Ayuno e hidratación antes del procedimiento

La indicación habitual es no consumir alimentos sólidos durante varias horas antes de la coronariografía, con frecuencia entre seis y ocho horas. En algunos casos se permiten líquidos claros hasta un tiempo más cercano al ingreso hospitalario. Sin embargo, no asuma que estas reglas aplican igual en su caso: siga el horario exacto que le entregue el equipo tratante.

El ayuno reduce el riesgo de náusea y aspiración si se requiere sedación o una intervención adicional. Esto no significa que deba llegar deshidratado. Si su médico autoriza líquidos claros, mantener una hidratación adecuada puede ser favorable, sobre todo en pacientes con riesgo renal. Las personas con insuficiencia cardiaca, enfermedad renal avanzada o restricciones de líquidos necesitan indicaciones todavía más específicas.

Evite alcohol el día previo y no fume antes del procedimiento. El tabaco puede elevar la presión arterial, alterar el ritmo cardiaco y afectar la función de los vasos sanguíneos. Si ha tenido fiebre, tos importante, infección activa, diarrea, vómito o un cambio reciente en su estado de salud, avise antes de acudir.

Qué llevar al hospital el día de la coronariografía

Acuda con anticipación, utilizando ropa cómoda y fácil de retirar. Es preferible no llevar joyería, objetos de valor ni esmalte de uñas oscuro, ya que el equipo necesita vigilar adecuadamente la circulación y la oxigenación. Lleve una identificación, sus estudios médicos, lista de medicamentos y los documentos que el hospital le haya solicitado.

Deberá firmar un consentimiento informado después de recibir una explicación del estudio, sus beneficios, riesgos y alternativas. Aproveche ese momento para preguntar lo que necesite. Entender qué ocurrirá no elimina por completo los nervios, pero ayuda a tomar una decisión informada y a participar activamente en su atención.

Es recomendable acudir acompañado por un adulto responsable. Aunque muchas coronariografías se realizan con sedación ligera y la recuperación inicial es breve, no debe conducir al salir del hospital. Su acompañante también puede ayudar a recordar las indicaciones de alta y vigilarle durante las primeras horas en casa.

Durante el estudio: qué puede sentir

Antes de iniciar, se colocará una vía intravenosa, monitores para vigilar el ritmo del corazón, la presión arterial y la oxigenación. La zona de acceso, muñeca o ingle, se limpia y se anestesia localmente. Es posible sentir una breve molestia similar a un piquete al aplicar el anestésico, pero el procedimiento no suele causar dolor intenso.

Al inyectar el contraste, algunas personas perciben una sensación pasajera de calor, especialmente en el pecho o el cuerpo. También puede indicársele que respire de cierta forma o que permanezca inmóvil durante algunos segundos. El equipo estará a su lado todo el tiempo, observando su respuesta y explicando los pasos relevantes.

La duración puede variar. Un estudio diagnóstico sencillo suele ser relativamente breve, mientras que una angioplastia o la valoración de lesiones complejas puede prolongar el tiempo. Lo más útil es acudir con la disposición de que el plan puede ajustarse según los hallazgos, siempre bajo una decisión médica informada.

Cuidados inmediatos después de la coronariografía

Al terminar, el acceso arterial se cierra con compresión manual o un dispositivo especial. Si se utilizó la muñeca, probablemente deberá mantener una banda de compresión por un periodo determinado. Si el acceso fue por la ingle, podría requerirse reposo más prolongado y mantener la pierna recta inicialmente.

La mayoría de los pacientes puede beber líquidos y comer cuando el equipo lo autoriza. La hidratación posterior ayuda a eliminar el medio de contraste, salvo que tenga una restricción médica de líquidos. También debe seguir con precisión las instrucciones sobre cuándo reiniciar medicamentos y qué actividad física evitar.

Es común observar un pequeño moretón, sensibilidad o leve inflamación en el sitio de punción. No obstante, busque atención médica inmediata si aparece sangrado que no cede con presión, aumento rápido de volumen en la muñeca o ingle, dolor intenso, frialdad o cambio de color en la extremidad, dolor de pecho, falta de aire, desmayo o fiebre.

Preguntas que conviene resolver antes de acudir

Pregunte si debe tomar sus medicamentos habituales la mañana del estudio y con cuánta agua. Confirme el horario exacto de ayuno, si requiere análisis recientes y cuánto tiempo deberá permanecer en observación. También es útil saber si existe una posibilidad real de angioplastia durante el mismo ingreso, porque ello puede cambiar la duración de la estancia y las indicaciones posteriores.

Si usted vive fuera de la Ciudad de México o viaja desde Estados Unidos para atenderse, planee no trasladarse solo después del procedimiento. Considere hospedaje cercano si el cardiólogo anticipa observación hospitalaria o si será necesario regresar a revisión al día siguiente.

Una coronariografía no es solo un estudio técnico: es una herramienta para decidir el siguiente paso con información directa y precisa. Llegar preparado, con sus dudas resueltas y con un plan claro para el regreso a casa, permite que la atención se concentre en lo esencial: cuidar su corazón con seguridad y oportunidad.

Preguntas frecuentes

¿Debo suspender mis medicamentos antes de una coronariografía?

No debe suspender ningún medicamento por cuenta propia. Los anticoagulantes y antiagregantes requieren un plan individualizado según el riesgo de sangrado y la probabilidad de una intervención; esa decisión corresponde exclusivamente a su cardiólogo.

¿Cuántas horas de ayuno se requieren antes del estudio?

Habitualmente se indica no consumir alimentos sólidos entre seis y ocho horas antes, y en algunos casos se permiten líquidos claros hasta más cerca del ingreso. El horario exacto debe seguirse según lo indique el equipo tratante, ya que puede variar por caso.

¿Qué debo informar antes del procedimiento?

Alergias al contraste yodado, medicamentos, látex o anestésicos; posibilidad de embarazo; asma, enfermedad tiroidea, anemia, antecedentes de sangrado o cirugías vasculares; y cualquier fiebre, infección activa o cambio reciente en su estado de salud.

¿Qué se siente durante una coronariografía?

Una breve molestia al aplicar el anestésico local en la muñeca o la ingle, y una sensación pasajera de calor al inyectar el medio de contraste. El procedimiento no suele causar dolor intenso y el equipo médico acompaña todo el proceso.

¿Qué cuidados debo tener después del estudio?

Seguir las indicaciones sobre reposo y compresión en el sitio de punción, mantener buena hidratación si no hay restricción de líquidos, y buscar atención inmediata ante sangrado que no cede, dolor intenso, frialdad en la extremidad, dolor de pecho, falta de aire, desmayo o fiebre.

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