La insuficiencia mitral ocurre cuando la válvula mitral no cierra de forma adecuada y parte de la sangre regresa del ventrículo izquierdo hacia la aurícula izquierda. Puede ser primaria, cuando el problema está en la propia válvula, o secundaria, cuando la válvula es estructuralmente menos enferma pero el ventrículo o la aurícula están dilatados y alteran su funcionamiento. Los síntomas incluyen falta de aire, cansancio, menor tolerancia al esfuerzo, palpitaciones y retención de líquido. La severidad debe evaluarse de forma multiparamétrica por ecocardiografía y considerando tamaño y función de las cavidades, presión pulmonar y síntomas.
No. Una insuficiencia mitral leve puede requerir únicamente seguimiento y control de la causa subyacente. En la insuficiencia secundaria, el tratamiento de la insuficiencia cardiaca -incluyendo medicamentos y resincronización cuando está indicada- es un paso esencial antes de considerar una intervención. La insuficiencia mitral severa, especialmente cuando produce síntomas o cambios en ventrículo, aurícula o presión pulmonar, puede requerir reparación, reemplazo o tratamiento transcatéter. El momento correcto es importante porque esperar hasta que exista daño ventricular avanzado puede reducir el beneficio del procedimiento.
MitraClip es uno de los sistemas utilizados para realizar reparación mitral transcatéter borde a borde, conocida como TEER por sus siglas en inglés. El procedimiento aproxima segmentos de las valvas mitrales para reducir la regurgitación sin necesidad de cirugía abierta. Se introduce por una vena femoral y requiere cruzar el septum interauricular para llegar a la aurícula izquierda. El tratamiento se guía con ecocardiografía transesofágica tridimensional y fluoroscopia. MitraClip es una marca; TEER es el nombre de la técnica. Existen otros dispositivos que utilizan el mismo principio.
La selección depende del mecanismo de la insuficiencia mitral, síntomas, función ventricular, tratamiento previo, riesgo quirúrgico y anatomía de la válvula. En insuficiencia mitral primaria, la reparación quirúrgica continúa siendo el tratamiento de elección cuando puede realizarse con bajo riesgo y alta probabilidad de reparación duradera; TEER es especialmente relevante en pacientes de alto riesgo o inoperables con anatomía adecuada. En insuficiencia mitral secundaria ventricular, las guías ESC/EACTS 2025 recomiendan TEER en pacientes sintomáticos seleccionados con regurgitación severa persistente a pesar del tratamiento óptimo de insuficiencia cardiaca y resincronización cuando corresponde.
Depende del tipo de insuficiencia mitral y del riesgo del paciente. En insuficiencia mitral primaria degenerativa, la cirugía de reparación sigue ofreciendo el estándar de referencia en pacientes operables y en centros con alta probabilidad de reparación duradera. MitraClip evita cirugía abierta y puede ser una opción muy valiosa cuando el riesgo quirúrgico es alto o prohibitivo. En insuficiencia mitral secundaria, la comparación es diferente porque el problema principal está en el ventrículo y TEER puede ofrecer beneficio clínico en pacientes seleccionados pese al tratamiento médico óptimo. La decisión debe tomarse por un Heart Team después de revisar ecocardiografía y situación clínica.
El procedimiento se realiza por una vena femoral. Mediante punción transseptal se entra a la aurícula izquierda y se guía el sistema hasta la válvula mitral. El clip captura las valvas para reducir el escape y el resultado se verifica en tiempo real con ecocardiografía transesofágica. Con frecuencia se utiliza anestesia general porque se necesita una imagen transesofágica estable durante el procedimiento, aunque algunos centros emplean estrategias distintas. La estancia hospitalaria suele ser corta si no hay complicaciones y muchos pacientes retoman actividades ligeras en pocos días, con recuperación progresiva según su insuficiencia cardiaca de base.
Entre los riesgos están sangrado o lesión vascular, complicaciones de la punción transseptal, derrame pericárdico, evento vascular cerebral, lesión renal, arritmias, infección, desprendimiento parcial del clip, regurgitación residual, estenosis mitral y necesidad de cirugía o de otra intervención. El riesgo depende de la anatomía y de la condición general del paciente, que con frecuencia es de edad avanzada o tiene insuficiencia cardiaca. Una parte esencial de la selección consiste en evitar un procedimiento cuando la anatomía no permite reducir la insuficiencia sin crear un gradiente mitral excesivo.
TEER puede producir una reducción sostenida de la insuficiencia mitral y mejorar síntomas, calidad de vida y hospitalizaciones por insuficiencia cardiaca en pacientes adecuadamente seleccionados. Sin embargo, el resultado no es idéntico en todos y la válvula continúa sometida a la enfermedad que originó la regurgitación. Con el tiempo puede aumentar nuevamente la insuficiencia, aparecer estenosis o progresar la enfermedad ventricular. Algunos pacientes pueden necesitar una nueva intervención, cirugía o reemplazo transcatéter en el futuro. El seguimiento con ecocardiografía y optimización continua del tratamiento de insuficiencia cardiaca sigue siendo necesario después del procedimiento.